There are *no* inconsistencies in the Discworld books; ocassionally,
however, there are alternate pasts. (Sir Terry Pratchett, alt.fan.pratchett)
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La emisión de Nation en España queda suspendida




Estas cosas pasan, y precisamente, a los seguidores de Pratchett en España es difícil que cosas así nos sorprendan. Tenemos experiencia.

Pero no deja de ser una malísima noticia, y más con lo cerca que parecía. Quienes sigáis el Twitter de LTdA, ya sabréis qué ocurre. Nation, la adaptación teatral de la obra homónima de Terry Pratchett, no ambientada en el Mundodisco, y que se emitirá en salas de cine de todo el mundo gracias al proyecto NT Live, no llegará a España a pesar de que parecía totalmente confirmado.

¿Los motivos? Bueno, en primer lugar quisiera agradecer a la gente del National Theatre que se hayan molestado en dar, al menos, alguna explicación sobre el porqué de esta cancelación. Aparentemente, ellos estaban encantados con la idea de difundir Nation todo lo posible, y en Cinesa se habían mostrado especialmente interesados en acoger el proyecto. Por tanto, las predicciones que ya hicimos en su momento iban por buen camino.

Pero ¡sorpresa!, cuando parece que todo está listo y que la voluntad de emitir Nation en España era más que evidente, nos encontramos con lo siguiente:

En primer lugar, parece que resulta muy difícil emitir una obra de teatro en inglés sin subtítulos. Sin embargo, me pregunto cuánto habría costado subtitularlo al castellano. Supongo que tendrá que ver con que, de subtitularlo al castellano, habrían tenido que hacer lo mismo a todos los idiomas de destino al que Nation llegara. No parecía ser la idea.

Como he comentado, Cinesa sí que estaban dispuestos a acometer este riesgo, pero resulta que la orientación de las antenas parabólicas del cine no se ajustaban a los parámetros necesarios para recibir la señal correctamente. La consecuencia de esto es que habría que reorientar las antenas, y no se habría podido garantizar la simultaneidad del estreno junto con el que disfrutarían en todas las demás localizaciones. De todas formas, desde NT Live aseguran que no descartan volver a emitir Nation en un futuro, y sabiendo ya la particular (cómo no) situación en España, intentarían trabajar para que la pudiéramos disfrutar aquí. De todas formas, yo tengo ni idea de cómo funciona esto, así que me limito a reproducir los motivos que me han dado. Que cada cual se cabree mucho, poco o regular, según corresponda.

En fin, un nuevo varapalo para los seguidores de Pratchett. Esperemos que podamos disfrutar de Nation en un futuro. Pero en un cine, y como Io el Ciego manda.

Reseña de Nation, de Terry Pratchett




Como no podía ser de otra forma, y teniendo en cuenta el concienzudo seguimiento que hemos hecho en La Torre del Arte del antes, el durante y el después del estreno de la obra de teatro Nation, inspirada en la obra del mismo nombre escrita por Terry Pratchett, por fin llega la reseña del libro. No es una reseña de la obra. Por si aún no seguís al Ankh-Morpork Times ni a La Torre del Arte en Twitter, sólo recordar que Nation llegará a España en dos salas por confirmar. ¡Permaneced atentos! O al menos, no metáis la cabeza bajo el agua durante demasiado tiempo... ¡os perderíais demasiadas noticias!

Lo primero que hay que decir es que en Nation se dan cita algunos de los conceptos más controvertidos de la obra de Terry Pratchett. La investigación científica, el racionalismo y el ateísmo se dan la mano con una historia escrita para young adult readers, y con algunas pinceladas que nos llamarán mucho la atención. En concreto, quisiera mencionar dos: 1) en Nation se narra una escena de acción memorable, con todas las letras; y 2) el hombre del sombrero habría llegado muy lejos como escritor de novela histórica. Aunque esto da para otro post.

Antes de empezar, otro apunte: sin haber visto la adaptación teatral, no me cuadra demasiado que se critique el excesivo racionalismo, el ateísmo o incluso la herejía de una obra como ésta. Nation es un cuento, una fábula sobre los valores, las personas y la búsqueda de la identidad. En Nation asistimos al desesperado proceso de maduración de sus dos protagonistas, Mau y Daphne, y aunque son personajes en las antípodas de cualquiera de nosotros (puesto que uno es un salvaje, y ella es una niña de la alta alcurnia británica), Pratchett consigue, con su cuidada narrativa, que sintamos cuando ellos sienten. Para bien y para mal. Y, por lo que respecta a la desmitificación de la religión, aunque es cierto que el tono general de la obra, que nos regala una moraleja quizá demasiado evidente, es el de invitar a los lectores (recordemos el público objetivo de Nation) a reflexionar por sí mismos y a cuestionar absolutamente todo lo que les rodea. Al fin y al cabo eso es la ciencia. La religión, claro, no es eso, y por eso choca frontalmente con Nation y, según algunos críticos, con el espíritu mismo de la Navidad. No obstante, una sociedad madura sabrá apreciar que la ética de la obra es algo más compleja que un cachete a las religiones en general.

El argumento de la obra es básicamente el siguiente (tranquilos, sólo algún spoiler menor): un tsunami se lleva por delante toda una aldea de nativos de alguna isla perdida por el Pacífico. Bueno, no exactamente, el libro está ambientado en un mundo paralelo, pero no del todo paralelo, puesto que Francia o Gran Bretaña siguen existiendo. Este tsunami, sin embargo, no mata a Mau, que en el momento de la devastación se encuentra pasando una prueba que todo muchacho debe pasar en la isla para pasar de niño a hombre. Este mismo tsunami, por su parte, lleva hasta la isla al Sweet Judy, un barco en el que viaja una variopinta tripulación, y entre ella, Ermintrude (o Daphne, como prefiere que le llamen), niña perteneciente a la alta sociedad inglesa. El encuentro entre ambos personajes se da bastante pronto, y a partir de ahí trabajan incansablemente para reconstruir la nación que quedó aniquilada por el tsunami. Sin embargo, a medida que la reconstrucción avanza, ambos son conscientes de que están construyendo un nuevo mundo, desde cero, y en el que las leyes paganas, religiosas y científicas en las que creían hasta ahora pueden reescribirse.


Nation es de esas obras que a uno le dejan un buen sabor de boca porque acaba mucho mejor de lo que empieza. Personalmente, conecté mucho más con Daphne que con Mau, por cómo sus prejuicios se van diluyendo al mismo tiempo que reconstruye su propia identidad, que hace frente a sus miedos y que se funde en un abrazo constante con la naturaleza. Mau, por su parte, es un muchacho que debe hacerse fuerte a pesar de la enorme adversidad a la que se enfrenta. Ésta, además, se ve incrementada por el hecho de que entra en una colosal crisis de fe que le hará replantearse el porqué de las tradiciones y creencias que su gente seguía a pies juntillas. Durante todo este viaje interior contactará con los Dioses y con el Infierno, comprobará la veracidad o no de ciertas leyendas, y se zambullirá en una lucha a muerte contra enemigos de su gente, de su isla.

Encuentro que lo mejor y lo peor de la obra están en ese final tan comentado que tiene. Por un lado, me parece un fiel reflejo de la filosofía de vida de una persona que ha creado un mundo en el que el narrativum es uno de los ejes sobre los que gira. Es un final agridulce, pero extremadamente tierno, que apela a las sensibilidades más melodramáticas de los lectores para dejarles tocados durante esos mágicos segundos que pasan justo después de terminar un libro. Sin embargo, el final quizás se alarga demasiado, ya que parece que historia se está terminando cuando aún le quedan demasiadas páginas. Y aunque esto, lógicamente, viene al gusto del consumidor, sí que creo que puede hacer que, al final, la obra se haga ligeramente pesada, ya que la suma de una moraleja muy larga y un final bastante meloso puede hacer que se le atragante a más de uno.

Antes de terminar, comentar que la presentación del libro es preciosa. La fuente, las tapas duras, las ilustraciones, el mapa del final (que acompaña a esta entrada)... todo esto hace que muchas veces uno tenga la sensación de haber recogido un pergamino metido en una botella que llegó a una playa tras meses o años a la deriva en mar abierto. Es una auténtica joya.

En definitiva, como ya dije, una obra que deja un sabor de boca muy bueno, totalmente recomendable, y esencial para los seguidores de Terry Pratchett, pues en Nation se puede leer entre líneas casi un manifiesto de los valores que rigen la vida de un escritor tan influyente y exitoso.

La adaptación de Nation no parece convencer


Mau y Daphne

Algunas reviews a las que podéis acceder a través del Twitter de La Torre del Arte casi obligan a hacer una reflexión sobre el caso particular al que parece estar sometido Nation, basada en la novela original de Terry Pratchett, adaptada por Mark Ravenhill y dirigida por Melly Still. Pero, además, nos sirve para reflexionar sobre el gran tema de la reconversión de una obra para adaptarse a un género distinto. Todos conocemos muchos casos en que los resultados no han sido ni siquiera decentes. En todos los ámbitos. En este post nos haremos eco de las críticas que ha recibido la última obra del National Theatre londinense.

Antes de comenzar, una rápida sinopsis de la obra: una ola gigante arrasa una aldea casi virgen, dejando vivo sólo a un muchacho de la tribu que la habitaba, Mau, quien intentará recomponer su Nación. Al mismo tiempo, esa misma ola hace naufragar a la tripulación de un barco de la aristocracia británica (el Sweet Judy), y provoca el encuentro de una niña de alta alcurnia, Daphne, con Mau. Asistiremos a cómo comienzan a construir un amanecer nuevo sobre las cenizas de lo que ya no es nada. Y, al mismo tiempo, a la maduración desesperada a la que ambos protagonistas se ven obligados a experimentar.

Tras esta breve descripción descansa un texto que es manifiestamente ateo, y reflejando la actitud de Terry Pratchett con respecto a las religiones y los fundamentalismos. Es algo que no sólo podemos adivinar en obras como Dioses Menores, sino también en su posicionamiento en temas extremadamente delicados. Sin dejar de ser una novela para niños, sí puede ser que sea demasiado dogmática, anteponiendo ferozmente la aportación real y palpable de la ciencia a la que existía en la isla hasta ese momento. La de los Dioses.

En primer lugar, parece que Mark Ravenhill buscó mantener el corazón ideológico de la obra y que, posteriormente, buscó la manera de adaptar el texto para que fuera representado. Por lo que se lee en algunas críticas, parece que en demasiadas ocasiones la obra se torna incoherente. Esto es una consecuencia, previsible por otro lado, de la complejidad de la escritura de Pratchett. Nunca es fácil adaptar un libro a la escena o al cine, pero con el creador del Mundodisco, esto es casi una proeza.

En segundo lugar, destacan las críticas al ya comentado excesivo racionalismo al que la obra somete a los espectadores (recordemos que es la obra elegida por el National Theatre para la campaña de Navidad). Los niños parecen estar sometidos a un ejercicio que puede resultarles demasiado agresivo, desconcertante o incluso violento. Escenas que se podrían haber suavizado u omitido resultan ser demasiado explícitas. Y también parece que el meme recurrente de ciencia =/= religión es llevado demasiado al extremo, sobre todo teniendo en cuenta la fecha para la que se estrena la obra.

En tercer lugar, comentan que el atrezzo, la escenografía y los decorados en general son espectaculares. Pero que, por otra parte, la obra parece no ofrecer una historia coherente sustentada en un setting apropiado. Parece ser lo contrario, un montaje muy caro que exige escenas en las que sacar partido de todo, pero sin articular los nexos argumentales de manera que todo tenga sentido narrativo.

No la hemos visto. Ni seguramente la veremos. Pero esto siempre servirá para recordar 1) la dificultad de adaptar las novelas de Pratchett y 2) que la crítica, en ocasiones, exige que el status quo de elementos tan sagrados como la Navidad se mantengan exactamente como estaban. Nation es transgresora y eso es bueno. Parece, sin embargo, que no es una obra de teatro brillante. Eso, desde luego, es malo.

Nation puede venir a España - ¿Sugerencias?






Después de contactar con la gente del NT Live a través de su twitter y preguntarles por las probabilidades de ver Nation en algún cine español me comentaron que, en principio, no es descabellado. Ya han trabajado con los Cinesa de Madrid y Barcelona.

Ya hay cines en Finlandia, México, Australia o EEUU que anuncian que en Enero emitirán Nation. Bien, ¿y España? No hay nada proyectado de momento, pero desde el equipo de NT Live comentan que aceptan sugerencias.

Desde aquí lanzo una propuesta para los lectores de La Torre del Arte: ¿en qué sala, preferiblemente en Madrid o Barcelona, os gustaría ver la adaptación teatral de Nation? ¿Alguna idea? ¿Creéis que serviría de algo impulsar una campaña online para que la obra de Pratchett, y adaptada por el dramaturgo Mark Ravenhill, llegue a los cines españoles? ¿Cuánto os apetecería ver Nation en un cine? ¿Mucho? A mí, desde luego, ¡sí!

A dos días del estreno de Nation en el NT Live



Este texto ha sido traducido de la versión original en inglés, publicada en el número 268 de la Newsletter Ansible, distribuida por el escritor David Langford.

Pat McMurray estuvo en la preview.

Imagínate sentado con cerca de otras 50 personas en un ensayo del National Theatre. Hay algunas pinturas de temática polinesia y bastante attrezzo colgando de las paredes, y una zona ligeramente elevada en el medio, pero en general el salón de ensayo parece estar bastante pelado. Estás a punto de ver una escena de Nation, que desde el 11 de Noviembre se representará en el National Theatre, dirigida por Melly Smith, basada en una novela de Terry Pratchett y adaptada por Mark Ravenhill.

La directora se sienta en el escenario desnudo, presenta la escena que estamos a punto de ver – una de las últimas de la novela, que también se resume rápidamente para aquellos que no la han leído aún (como una cuarta parte de los que estamos allí). La directora se disculpa por la falta de música y efectos de sonido, y por la ausencia de un dios de siete metros de alto. Más tarde, también explicará qué aspecto tendrán el escenario, los trajes y el attrezzo. Pero nada de eso importa ahora.

La acción comienza – y perdonad el cliché, pero la obra de pronto explota delante de tus ojos como el nacimiento de un universo, no sólo el de un país. Inmediatamente te ves transportado al Pacífico Sur, donde puedes ver caníbales, combates cuerpo a cuerpo, antiguos antepasados, el ataque de un tiburón, escenas subacuáticas, un encuentro con un dios, y un muchacho convirtiéndose en hombre, en héroe. Parece que han pasado sólo 30 segundos cuando los actores te mandan de vuelta al mundo real, pero se ha vivido toda una vida durante este periodo. Fue espectacular, vigoroso y nos hizo reflexionar… aun siendo un pequeño fragmento lo que vimos. Un trabajo espectacular.

En la rueda de preguntas al final alcanzamos a ver el arduo trabajo físico y psicológico que había tras lo que habíamos visto. Aún hay muchas sorpresas por ver en la obra, incluyendo la música, el tsunami y el dios de siete metros. Pero no se limitan a esto.

Salí y fui a comprar la novela para leérmela de nuevo. Este ensayo descubrió los detalles de lo que será otra exitosa adaptación en el National Theatre. (30 de Octubre).

El tráiler de Nation será... una escena de Nation




Comentamos hace unos meses el interesante proyecto en el que se había embarcado el dramaturgo Mark Ravenhill: ni más ni menos que adaptar Nation al teatro. No quedó ahí la cosa, puesto que la obra (que se espera que se estrene en Enero de 2010) será una de las cuatro que integrarán el proyecto NT Live, consistente en emitir en directo estas obras en cines de todo el mundo. Se estima que el número de salas que acojan esta iniciativa esté por encima de las 300.

Pues bien, antes del estreno mundial de la obra de teatro de Nation (que promete muchísimo dadas las credenciales de su director) habrá algún que otro tráiler. El tráiler será una representación de una escena de Nation. ¿Qué?

Me explico: el Guardian organiza un concurso en dos categorías (10 - 14 años y 15 - 17) en el que los participantes deben representar con imaginación un fragmento de Nation elegido por Sir Terry Pratchett, y después colgarlo en Internet en el canal de Youtube creado específicamente para la ocasión. Aquí tenéis las bases del concurso. Y si os resulta curioso, Pratchett y Ravenhill nos dan unos valiosos consejos.

Será muy divertido ver los vídeos que la gente vaya subiendo, y los ganadores podrán ver su adaptación "remasterizada", ganarán entradas para el estreno, etc.

Desafortunadamente, y como era de esperar, este concurso sólo permite la participación de británicos, por lo que podemos descartar una adaptación castiza hecha por el sobrino de algún que otro enfermo del Mundodisco. Y no miro a nadie.

Conozcamos un poco más a Mark Ravenhill



Hace unos quince días comentábamos el proyecto NT Live, que básicamente consistirá en emitir en HD cuatro afortunadas obras de teatro en más de un centenar de salas. Una de estas novelas, y el motivo por el que estamos siguiendo este proyecto, es la alabadísima Nation, de nuestro escritor favorito.

Cuando se anunció este proyecto, dos nombres fueron lanzados en relación con Nation. Melly Still en la dirección y Mark Ravenhill en la adaptación de la obra. En este post os contaremos un poco más sobre el segundo: quién es, qué escribe, cuáles son sus credenciales y qué podemos esperar.

Mark Ravenhill es escritor, dramaturgo y periodista (destaca su actividad como articulista en el Guardian). Llama la atención en su entrada de Wikipedia cierta información que puede dar alguna pista sobre por qué él, como por ejemplo el interés que muestra en los géneros de teatro clásico, en cómo ha abordado con ironía las convenciones que rigen la sociedad británica, o cómo se ha enfrentado a ciertas actitudes en relación con la época post 11-S.

Es un personaje interesante y controvertido. Se le diagnosticó VIH a mediados de los 90, enfermedad que ha compartido protagonismo en su vida como estados de coma, epilepsias o pérdidas de memoria. Como él mismo dice, "cuando me diagnosticaron SIDA y tenía 24 años, la linealidad en que se desarrollaría la enfermedad (sistema inmune erosionándose en unos 10 años, y posteriormente la muerte) me empujó a escribir mis primeros trabajos, y de ahí salío mi primera obra larga: Shopping and Fucking (Comprar y Follar). Con semejante intensidad gobernando mi vida, ¿acaso podría escribir sobre otras cosas?". En Shopping and Fucking se nos cuenta una historia de tres muchachos adolescentes que (sobre)viven vendiendo drogas y sexo, combinando con maestría (eso dicen, yo no la he visto) momentos cómicos con bajada a los infiernos y unos diálogos muy divertidos.

Otra de sus obras más importantes es Citizenship (Ciudadanía), que aborda los conflictos que aparecen en el proceso de maduración de un preadolescente al que le toca lidiar con los problemas que le genera su homosexualidad. Como comentan aquí, tanto el protagonista como otros personajes no encuentran la forma de desarrollar su personalidad de forma global e incluyente en una sociedad estructurada en valores para los que resulta inasumible la diferenciación. En definitiva, de nuevo se censura desde la óptica adolescente el status quo imperante en la sociedad actual y las dificultades de los outsiders para encontrarse a sí mismos.

Con estos precedentes, no sería descabellado suponer que la elección de Ravenhill para adaptar Nation tiene que ver con su maestría en combinar el cuestionamiento de las estructuras que conforman las instituciones y los países (algo más que presente en el libro de Pratchett) con su facilidad para anclar estos temas en historias de adolescentes. Y es que Nation parece una obra que reúne los memes en los que más cómodo se mueve este controvertido personaje. Dudo que muchos de nosotros tengamos la oportunidad de disfrutar de su montaje en directo, pero al pertenecer al proyecto NT Live, segurísimo que por lo menos podemos disfrutarlo en Youtube. ¡Algo es algo!

NT Live llevará 'Nation' a los escenarios y al cine a la vez



El National Theatre de Reino Unido anunció la semana pasada (leído aquí y aquí, entre otros) que comenzaría un proyecto en el que adaptarían obras de importancia para ser representadas y, posteriormente, ser proyectadas tanto en las salas británicas como internacionales. En este proyecto, la primera obra escogida es Phèdre, de Racine, con Helen Mirren encabezando el reparto y que se estrenará el 25 de Junio.

Las otras tres obras que completan esta apuesta son All's Well That Ends Well, de Shakespeare (y con Claire Higgins como personaje principal en el reparto), The Habit of Art de Alan Bennett y, finalmente, Nation, de nuestro escritor favorito, y que parece que será estrenada a principios de 2010 y será dirigida por Mark Ravenhill.

Lo gracioso de esta carísima iniciativa es lo siguiente: la idea es filmar las obras en el National Theatre en HD y, en tiempo real, retransmitirlas a más de 60 salas de cine sólo en el Reino Unido, e idealmente a unas 170 por todo el mundo, con la intención de conseguir un público para las obras de teatro nunca visto anteriormente. Todo este montaje parece ser posible gracias al inestimable apoyo de Travelex, empresa dedicada al mercado de divisas, entre otras.

Otra gran noticia para los amantes de la obra de Terry Pratchett (¡es una de las pocas que tengo pendientes por leer!), y que ampliaremos en posts sucesivos, ya que la iniciativa es tan impresionante que merece un seguimiento.
 
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