“Oh. I never stop to find out why people are chasing me, sir. I never look behind, either. That’d be rather silly, sir.” Rincewind habla con el Patricio en The Last Hero.
Con la inminente aparición de
The Unseen Academicals, un nuevo paso en las desventuras de los magos de la Universidad Invisible, en LTdA haremos un recorrido por las novelas de esta saga, seguramente las más popular de todas.
Comenzamos con
El color de la magia, la primera novela del
Mundodisco, la que supuso el comienzo de una saga fantástica incomparable, la única que se puede considerar una precuela y con un final inacabado (aunque en mi opinión, el final de
Tiempos Interesantes también tendría su comentario), y en definitiva, una de las más importantes de toda la serie.
Ya hemos comentado que existe
una gran diferencia entre el
Pratchett más alocado y satírico frente al más maduro, experimentado y cuidadoso en la forma.
El color de la magia es, indudablemente, el más claro ejemplo del primer Pratchett.
El argumento es bien conocido por todos, pero no desvelaremos nada por si aún hay alguien que no conozca
el libro, ni haya
jugado al videojuego, ni
haya visto la película. ¡Y voy a la ruina! Sólo recordaros que
El color de la magia (película) engloba tanto a su homónimo literario como a su continuación (
La luz fantástica), de manera que, si sois de los que leen el libro antes de ver la peli para luego criticarla, tened en cuenta que deberéis leer ambas entregas antes de poneros delante de la pantalla.
El color de la magia, pues, es un libro satírico en el que se retuercen hasta el más increíble de los absurdos todos los estereotipos y clichés del género fantástico, y con los que el lector medio estará más que familiarizado. La crítica, en su inmensa mayoría, está de acuerdo en que
las primeras entregas del Mundodisco son las más flojas, las menos profundas y las que muestran unos personajes menos desarrollados. Pero, por su parte, también son las mejores para empezar.
Ridiculizar la épica de la fantasía clásica, los batallones de seres inenarrables, dragones, elfos, orcos o trolls, casi de una forma irrespetuosa, hace que si en algún momento fuiste seguidor de esos mundos de fantasía, ahora disfrutes un montón viendo la cara B de cada uno de estos, digamos, colectivos.
Además, en
El color de la magia se empieza a establecer el sistema político, social y económico de
Ankh-Morpork, una ciudad que irá ganando vida en cada nueva novela, que irá madurando y se convertirá en un reflejo mordaz y agresivo de nuestro mundo, y por la que, además de todo, ya
es difícil hasta perderse.
Y ¿qué decir de los personajes?
Rincewind es seguramente el personaje más popular de toda la saga, pero no es el único que nos robará el corazón.
Dosflores, el primer idiot... turista del Mundodisco, junto con su inseparable
Equipaje, forman una pareja tan absurda como desternillante. Y, bueno, también aparece por primera vez otro personaje que nos robará el corazón. Literalmente. El hecho de que luego nos lo devuelva con un interés del 10% y nos haga dar gracias por recuperarlo le da un toque exótico que lo hace irresistible. Ya sabéis de
quién hablo, ¿verdad?
Sobre Rincewind, este incomprensiblemente carismático personaje, quisiera hablar un poco más. Su capacidad para seguir vivo (inteligente recurso literario donde los haya), sus teorías sobre la importancia de huir
de y no
hacia algo y lo imaginativo que resulta en sus huidas nos haría pensar en que se trata del
perfil de antihéroe clásico que estamos acostumbrados a ver
en muchas otras obras. Sin embargo, este mago inepto y cobarde irá ganando en importancia en posteriores novelas, tanto en estatus académico como social (aunque siempre de una forma velada), y eso hace que, personalmente, tenga muchas ganas de ver qué relación tiene con los otros magos de la Universidad en la nueva novela. Por supuesto, el Equipaje tiene mucho que ver en todo esto, pero también influyen la casualidad, la suerte o una aparición fugaz de algún personaje muy secundario para salvarle la vida.
Admito que esta última afirmación es discutible. Me baso en que en posteriores novelas empezará a ser conocido, se le empezará a respetar (aunque sea por el mero hecho de haber sido el primero en escapar con vida de un número indeterminado de lugares horribles), e incluso La Muerte comenzará a entablar una relación ligeramente distinta con él. Y es que tenerle tantas veces tan cerca, y nunca llegar a segar su alma, debe irritar incluso a la personificación antropomórfica más paciente.