There are *no* inconsistencies in the Discworld books; ocassionally,
however, there are alternate pasts. (Sir Terry Pratchett, alt.fan.pratchett)

Saga Guardia (II) - Hombres de Armas


Sam Vimes, Vetinari, Carrot, Angua, Detritus y otros personajes protagonizan la segunda novela de la subserie de la Guardia de de Ankh-Morpork, obra del escritor británico Terry Pratchett
Imagen |   Flickr
Vimes grinned. Funny, he thought, how I never feel really alive until someone tries to kill me. That's when you notice that the sky is blue. Actually, not very blue right now. There's big clouds up there. But I'm noticing them. - Reflexiones pre-Mortem.
Creo haber comentado ya que la saga de la Guardia es, para mí, donde Pratchett ha ido tejiendo las mejores historias. También creo que es en las húmedas y oscuras calles de Ankh-Morpork donde el estilo del Maestro ha ido cincelándose, y casi tengo la impresión de que cada nuevo crimen, cada conspiración y cada injusticia en esa Londres mundodisquera han terminado de pulir un estilo único, fantásticamente alegórico y alegremente destructivo.

Por eso es difícil no hablar de cualquiera (¡cualquiera!) de las novelas de la Guardia sin dejar caer la palabra 'clásico'. Porque la mayoría de los personajes más carismáticos de la saga del Mundodisco han tenido que triunfar en Ankh-Morpork para ganarse ese Cum Laude de los lectores. Como pasa en alguna otra metrópli de mundobola, por cierto. Los magos, la Guardia, pero también la Muerte. Narices, si hasta las brujas de Lancre han tenido sus momentos más estelares cuando han tenido que bajar de los cerros para confundirse con ese animal desquiciado que es la multitud ankh-morporkiana. Y en I Shall Wear Midnight (la nombro por ser la última hasta el momento) esto está exprimido a la máxima potencia, y con sobresaliente maestría debo decir.

A día de hoy, cuando tenemos tan asimilada la estructura de la Guardia de la Ciudad, con su cuartel general en Pseudópolis Yard, hablar de la llegada de Zanahoria, las campañas para las minorías, y la boda de Sam Vimes on Sybil Ramkin suena antiguo. Suena histórico. Suena vintage.

Pero hubo una vez en que eso ocurrió, y el Maestro escribió sobre ello. Ocurrió en 'Hombres de Armas', un clásico.


Si alguien no ha leído Hombres de Armas, cuando lo haga se encontrará con una novela detectivesca. Si bien no llega al nivel de las posteriores novelas de la saga, sí es entretenida, divertidísima y, como siempre, encontramos su fuerte en las alegorías a nuestro mundo y nuestros valores en forma de dardos envenenados lanzados por el Maestro con aparente arbitrariedad. Y los acontecimientos sociales que ocurren en la novela no desentonan. Como historia autoconcluyente es de las más coherentes que podemos leer dentro de la saga de la Guardia, y en una saga con tantísimos vaivenes argumentales esto es muy valioso (Vimes y Ramkin, Angua y Zanahoria, la evolución de la Guardia como institución, la aparición de la prensa y Correos y la influencia de ambos en la salud mental de nuestro querido Vimes...).

Pero si alguien ya la ha leído, que quede dicho que es de las que mejor se prestan a una relectura. Porque 1) estoy seguro de que quien se la haya leído lo habrá hecho, al menos, hace un lustro, 2) porque leer sobre el principio de algo cuando ya sabemos sobre su futuro da mucho más valor y significado a lo que ha ido ocurriendo después, y 3) porque rememorar esa escena: esa escena. ESA ESCENA. Prácticamente al final de la novela, en la que Vimes, el Patricio y Zanahoria tienen esa conversación con la dolorosa franqueza de quien ve su vida pender de un hilo. Esa escena a la que pertenece la cita que encabeza esta entrada, una de las más cojonudas de los 40 libros o así de la saga. Son palabras mayores.

En fin, 'Hombres de Armas' es otro argumento para los que, como yo, sostenemos que la saga de la Guardia está muy por encima del resto de subseries, y otro argumento, claro, para babear con las perspectivas televisivas que nos trae la primavera.

Por qué confiar en Disney (IV de IV)


Imagen cedida (aunque ellos no lo sepan) por este blog

Terminamos la pequeña serie de cuatro posts sobre las bondades de Disney y sobre por qué hay algún que otro argumento para vislumbrar una obra madura, técnicamente impecable y que aborde sin complejos la trama y el conflicto que se trata en Mort. ¿Sí? ¿No?

Vamos a echar un vistazo a la literatura juvenil del Maestro, y vamos a intentar encontrar algunos paralelismos entre estas obras y el trabajo filmográfico de los perpetradores de la peli de Pocahontas. Fundamentalmente, si bien no en los hilos argumentales, sí que podremos encontrar espacios en común en cuanto a temática, ambientación, personajes... y así tendremos algún argumento más al que agarrarnos para acoger la esperada adaptación de Mort con buen ánimo y algo de optimismo.

En primer lugar, echemos un vistazo a Mauricio, ese clásico de la literatura juvenil. Y echemos un ojo a sus principales personajes: Mauricio y los ratones. Y si uno habla de Disney es inevitable pensar en pequeños roedores, y en cómo, por algún motivo, fascinaron tanto al creador de la factoría californiana. Empezando por el ratón Mickey, pasando por los ratones de Los Rescatadores en Cangurolandia, Franklin y Yo, Los Aristogatos, Bambi o Dumbo... hasta llegar a la, creo, más reciente: Ratatouille.

Y no sólo eso, sino que la propia naturaleza de los ratones en Mauricio, y su capacidad para hablar, ha sido también tratada en Disney. Y es que en, por ejemplo, Chip y Chop: Rescatadores, hay una escena en la que estos conocidos roedores intentan hablar con un humano por teléfono, pero éste sólo oye chillidos ratoniles. Por su parte, son abrumadora mayoría las escenas en las que los ratones pueden comunicarse con los humanos. Aquí, algunos ejemplos de humanos que aprendieron el ratonil: Penny en Rescatadores, el malo de Dumbo, Benjamin en Ben y yo, o Cody en Los Rescatadores en Cangurolandia. La humanización de estos personajes, pues, encuentra un área de coincidencia en Pratchett y un amplio porcentaje de cintas Disney.

¿Y la relación entre gatos y ratones, descrita en Mauricio como una relación meramente profesional, sinergética pero sin ataduras sentimentales (al menos en principio)...? Pues en Disney, aunque el gato no deja de ser uno de los animales tradicionalmente enemigos de los ratones, existe el ejemplo de Los Aristogatos, en el que los ratones son tratados con respeto, incluso delicadeza. También encontramos una relación respetuosa en Basil el Superdetective.

En fin, un pequeño y forzado ejemplo de cómo en ambos escenarios encontramos similitudes en cuanto a la relación entre gatos y ratones se refiere (si alguien me dice que acabaría escribiendo un post en un blog sobre esto... me lo habría creído, desafortunadamente).

Por otra parte, todos sabemos que Pratchett acostumbra a hacer geniales malabarismos con cuentos populares, creencias establecidas y estereotipos del narrativium. Pero no es menos cierto que en Disney también se juega (aunque de forma más amable) con estos clichés. Y teniendo en cuenta que el público objetivo es bastante más coincidente cuando hablamos de YA, los argumentos se multiplican.

Sin embargo, creo que el gran hito en la literatura juvenil de Pratchett es la saga de Tiffany Dolorido. Y quisiera detenerme un poco en las semejanzas que hay entre la visión de las brujas en el Mundodisco y en los títulos de Disney en el que las brujas tienen algún peso.

En primer lugar, volvemos a entrar en el ámbito en el que nuestro escritor favorito se encuentra más cómodo: desmontando mitos, creencias y leyendas para transformarlos en elementos cuya realidad se confunde con la realidad del día a día. Y así, poder ser abordados desde la ética y la moral con la que nosotros, occidentales, convivimos.

Abordemos pues cómo la brujería en Disney carga con una enorme carga estereotípica, y cómo en las pelis, la mayoría de las brujas parecen recién salidas del número 4 de la Calle del Huevo. Creo que es positivo pensar en que Disney, cuando se adapte Mort, se pueda empapar bien de los irreverentes estereotipos ideados por Pratchett. Si tuvieran las agallas de reinventar a la Muerte (como concepto), las relaciones entre reyes y vasallos, y la estructura políticamente correcta que intoxica las narraciones, estoy seguro de que habrían dado un paso gigante y fundamental para conseguir un Mort creíble. Es decir, ellos no tienen que hacer nada, todo esto ya lo hizo el Maestro. Lo que tienen que hacer es no cag... bueno, seguimos.

Es bastante llamativo que las tres brujas del aquelarre de Lancre a las que tan bien conocemos (antes de la llegada de Tiffany, cual Dartacán), muestren un perfil tan diferenciado y tan explícitamente desarrollado en Disney. Sigan leyendo, y coloquen a Tata, Magrat y Yaya en su respectivo estereotipo (nota: no, Magrat no está buena, pero comparada con las otras dos, su éxito sexual es comparable al de Charlie Sheen después de desayunar).

Si habéis leído I Shall Wear Midnight (no voy a desvelar nada, tranquis), habréis visto cómo en esta novela se indaga un poco más en el estereotipo brujeril con el que Tiffany tiene que lidiar día a día en su pueblecito rural. Esto, este estereotipo, basado en la imagen de una bruja como maestra de la santería, el satanismo, curandera e invocadora de vaya usted a saber qué espíritus (malignos, claro), es exactamente lo que Disney arroja en sus brujas.

Y uno no puede dejar de pensar en Tiffany (a partir de Wintersmith diría yo) como una suerte de Mary Poppins: una bruja protectora, que hace de madre y de hermana, bienhechora por instinto y capaz de embaucar para bien con sus artes a gente deseosa de ser embaucada.

Podríamos seguir hasta que se apagara el sol. Podríamos abordar a los gatos (apasionante tema en Disney, no es ironía), toda la simbología y la magia implícita en Nación, los protagonistas y el micromundo de El Éxodo de los Gnomos, el paralelismo entre personajes chiquitines en Disney y Pratchett, etc.

Pero vaya, quien haya visto un puñado de cintas de la compañía que nos ocupa y haya leído la mayoría de la literatura juvenil de Pratchett estará de acuerdo conmigo en que no es demasiado difícil encontrar similitudes en temas, personajes y características dramáticas. O sí. ¡Pero yo las veo! Y oye, donde hay semejanzas, hay esperanza. Y si hace falta inventarse un refrán para ser optimista, pues nos lo inventamos.

Me queda poquito para terminarme I Shall Wear Midnight, también tengo pendiente la subserie de la Guardia (con la que empecé hace bastante), y tengo por ahí una pequeña investigación sobre Jodido Estúpido Johnson (sugerencia de @wailor). Todo a su tiempo, pero seguimos avanzando, con pies de troll.

10 portadas del Mundodisco


 "Me parece que después de echar la firmita voy a hablar con la editorial y pedir que al ilustrador lo manden al Continente Contrapeso"


Aunque el mero hecho de elaborar una lista con mi propio criterio personal parezca un acto vanidoso, quiero empezar este post aclarando que el formato "las 10 mejores tal" o "7 cosas que nosequé" simplemente es más cómodo que andar con diatribas sobre si tal o cual portada es mejor que otra, siempre de acuerdo a tal o cual criterio. Y es que con una lista, uno va del punto A al punto B sin mucha complicación. Y oye, si recibo palos, siempre puedo editar y añadir las sugerencias del populach... de los lectores.

La idea es poner 10 portadas del Mundodisco que sean destacables, por su belleza, por captar la esencia de la novela, por su calidad artística o, por qué no decirlo, por ser horribles también. Por cierto, de más de 200 portadas en la lista de Goodreads, ninguna del Mundodisco.

10 - Empezamos este recorrido por portadas inolvidables con la primera de todas, El color de la magia, pero en su versión más gafapasta, perteneciente a la nueva colección de Corgi, con tanto negro como las letrinas de la casa de la Muerte.



9 - Seguimos con otro clásico, ¡Guardias! ¡Guardias!, pero esta vez la clásica de Josh Kirby, una de mis portadas favoritas de siempre. La guardia, el dragón, los trolls... y todo con ese toque medieval fantástico que tanto me cautivó de jovencito. Y aún hoy sigue siendo una pasada rezumante de épica.


8 - Mascarada, en una de sus nuevas impresiones pertenecientes a la edición francesa, muestra a las brujas con ese halo de misterio y ese aura de poder y magia. Me gustan mucho los colores, y cómo combinan los tonos cálidos del recinto con el negro frío y lúgubre de los trajes de Yaya y Tata. Y el detalle de que no se les vean los ojos es de diez, de verdad.


 7 - Mort, the play tiene una de esas portadas pequeñitas pero conmovedoras. Con un Mort realmente mortecino, una Muerte que, por una vez, pierde la solemnidad a la que nos tiene acostumbrados, y un tono beige como color de fondo. Me pregunto en qué estaba pensando quien pensó en un color así para una novela así, pero en fin.


6.- Una de las peores portadas, o al menos una de las que menos me gusta de toda la saga, de todas las ediciones y de todos los tiempos es la que a contiunación pongo de Thud!. No tengo mucho que añadir: juzguen ustedes. Ese color de fondo es vomitivo, parece sacado de la paleta de colores del paint, por favor.


5 - Hago un paréntesis en esta lista para deslizar una portada no mundodisquera de una edición que no conozco, pero que me parece tan adorable que creo que se mereceuna mención aquí. Ni idea de cuándo ni dónde ni por qué se editó esta trilogía de El éxodo de los gnomos, pero a mí me ha ganado. Esos gnomos que parecen galletitas de canela conduciendo un camión en una carretera que augura muerte segura con extra de sufrimiento... impagable.


4.- Antes de entrar en el top 3, una inolvidable rareza, la portada del juego de Spectrum de El color de la magia. Hay para escribir un post aparte (y un blog entero, y una enciclopedia si nos ponemos) sobre aquellos ilustradores de videojuegos de los 80 y principios de los 90, que evidentemente no tenían ni idea de lo que estaban ilustrando. Quien tenga una edad y jugara en su momento al Psycho Pigs (y viera su portada) sabe de lo que hablo. Echarle un vistazo a la portada bajo estas líneas también sirve.



3.- Entramos en el podio de esta extrañísima lista con la ya aclamada portada francesa de Ladrón del tiempo, en la que por mucho que mire no consigo descifrar los entresijos de la perspectiva. Fascinante.



2.- Se merece el primer puesto, seguramente, pero lo tengo reservado para una debilidad personal. De cualquier forma, mi reconocmiento para una portada formidable, digna de una novela que es ya un clásico (desde el mismo momento de su publicación): Ronda de Noche.


1.- Pues mi portada favorita del Mundodisco en todas sus vertientes va para el audiolibro de El Segador. Sí, es igual que la portada de la colección gafapasta con la que abría esta lista, pero cuadrada, no rectangular, y para una portada tan simétrica me pareció que esto era un punto muy importante. Además, me descubro ante el ilustrador por la idea de la guadaña y el trigo. La metáfora es perfecta, y aplicable a casi cualquier novela de la Muerte, y prácticamente al hecho de morir en sí. La fragilidad del trigo, convertido a su vez no ya en un arma mortal, sino en el último filo por el que pasa el alma de un vivo... No da impresión de arma, da impresión de destino, de inevitabilidad. Muchos pulgares mirando al cielo (al menos los dos míos).


Termina así la lista. Es imposible, en una saga de casi 40 libros, ediciones a porrillo, videojuegos, portadas de DVDs, exclusividad por países, etc, extraer sólo 10 y acertar con todas. Acertar con un par ya me parece un logro. Y me he dejado El Último Héroe, Jingo, la saga Tiffany, Where's my Cow?, Imágenes en Acción...

El caso es que mientras andaba pescando imágenes para el post encontré un par de discusiones en foros diferentes que iban más o menos en la misma línea. Había gente que se quejaba de las portadas de Josh Kirby por ser demasiado fantásticas, y de ahí surgía el debate de si había gente que sentía algo parecido a vergüenza al leer libros con portadas tan infantiles en público. Imagino que esto ya lo tendrían en cuenta los diseñadores minimalistas, y seguramente también los de las ediciones americanas (perpetradores de cosas como la sexta de esta lista), pero aún así... En fin, ¿alguna vez habéis sentido vergüenza por leer algo de ciencia ficción o fantasía con portadas demasiado reveladoras? ¿Teméis al dedo acusador a la voz de ¡friki!? A mí me pasa al revés, intento andar con la portada del libro lo más visible posible y presumir de erudito por leer a Pratchett. Pero, como diría el maestro, yo soy yo.

Una ontología del Mundodisco


La imagen es de algún figura que se dedica a echarle fotos a sus estanterías y ponerlas en Flickr. Las fotos, no las estanterías. Aunque la segunda opción suena más interesante.


En éstas que estaba yo procrastinando en Internet cuando me doy de bruces con domotica.us, una especie de portal digital para las casas inteligentes. Ya sabéis, desde encender y apagar luces dando palmadas a electrodomésticos que se encienden y apagan solos o frigoríficos que hacen la compra automáticamente gracias a su sistema de inventario y su conexión a Internet.

Pues veo que tienen una especie de wiki con representación visual. Lo que llamaríamos una ontología. No estoy muy seguro, pero diría que es una especie de 'mind map' que representa visualmente las relaciones que hay entre varias entidades en función de los enlaces que van de unas a otras. Una ontología yo diría que no es exactamente eso, aunque no se aleje demasiado. Yo entiendo por ontología una representación del mundo: de los elementos que conforman un campo del saber (aquellos campos semánticos del insti, ¿os acordáis?) y las relaciones que hay entre ellos (A pertenece a B, A es parte de B o A es B). Algo así.

No tengo ni idea de por qué hay un mind map del Mundodisco en una web de domótica. Me parece de lo más extraño. Pero tratándose del Mundodisco, oye...

Voy a insertar el html, que la web permite compartirlo, y a ver cómo queda. Espero que lo encontréis, al menos, curioso. Y que despierte vuestro interés por las puertas de garaje que se abren solas cuando detectan que tu coche (y sólo tu coche) se acerca.



Mundodisco on domotica.us.



-edito-

Hay algunos menús desplegables de lo más curiosos. Por ejemplo, el de "enlaces externos" enlaza a La Concha pero se olvida maliciosamente de La Torre. Serán hijos de mujer de afecto negociable...

Mundodisco on domotica.us.

Personajes sin saga



 El Mundodisco se divide en subseries y puede ser leído tanto cronológicamente como por sagas. También se puede leer de forma totalmente desordenada sin perderse mucho, pero lo que está claro es que son casi 40 novelas, y 40 novelas dan para muchos personajes secundarios. Muchos.

Siempre he pensado que la fuerza, la calidad y la magia del Mundodisco no obedecen a argumentos muy elaborados, a giros narrativos impresionantes, o a imponentes guiones hilados a la perfección. De hecho, el caos y lo absurdo del Mundodisco en sí mismo no deja demasiado espacio para una narración lógica de los acontecimientos. Esto, es cierto, parece haber cambiado ligeramente en las últimas novelas, especialmente en las de la Guardia, en las que un Pratchett muchísimio más maduro (y bastante más oscuro también), parece alejarse de la vorágine alocada que inundaba sus primeras novelas.

Por su parte, lo que desde luego sí es el Mundodisco es una saga para lucimiento de sus personajes. Personajes con personalidades y características excepcionalmente definidas. Todos equiparables a algún tipo de nuestro mundo. Todos, además, interactuando en los diálogos más brillantes que he leído, y haciéndote tomar partido y desear que llegue la próxima aparición de tu personaje favorito, sea cual sea.

Creo que los lectores más jóvenes se sentirán más atraídos por Rincewind o la Muerte, y que los adultos leemos a Yaya o Vimes y podemos apreciar valores y mensajes velados que sólo se dejan ver si uno sabe (o ha aprendido a) leer entre líneas.

Pero el Mundodisco está repleto de secundarios, terciarios, villanos de una sola novela, personajes, en definitiva, a los que uno echa necesariamente de menos cuando mueren o se termina la novela... El Mundodisco, en fin, tiene un potencial infinito, y creo que lamentablemente muchos de los personajes salidos del geino de Pratchett no serán protagonistas nunca. Y no por no merecerlo. Ahí van algunos de mis favoritos.

Lord Vetinari

Su aparición como secundario en las novelas del Mundodisco es incontestable. Especialmente, como contrapartida tiránica, serena y ordenada al caos que impera en Ankh-Morpork. De ahí que sus momentos estelares, momentazos (o lo que llaman en TvTropes Crowning Moments of Awesome), se den cuando interactúa con el indomable Sam Vimes, el ceporro Mustrum Ridcully, el tramposo Moist von Lipwig, o algunos malos ciertamente carismáticos, como Reacher Gilt. Vetinari puede considerarse un cuasiprotagonista en muchas novelas, pero echo de menos (y seguro que no soy el único) un par de novelas en las que pudiéramos vivir su ascenso en el gremio de asesinos, los pormenores de su llegada al trono (bueno, vale, al antiguo trono) de Ankh-Morpork, y en definitiva, aquellos eventos que cincelaron una personalidad tan magnífica como la que disfrutamos hoy.

Ponder Stibbons

Hay subserie Rincewind y también hay subsubserie magos. Ya escribí por aquí que el giro que experimentó esta saga, dándole más protagonismo a la pandilla de magos fue una de las grandes hazañas literarias de Terry, pues estos personajes son realmente increíbles. Pero como este post es para pedir y preguntarse "¿y si?", no puedo dejarme en el tintero a este pobre desgraciado, académico de formación y estresado de profesión, que pasa gran parte de su tiempo intentando introducir el método científico en una universidad ¡de magia! Una novela más introspectiva sobre la vida de Ponder estaría muy bien, ¿eh? ¿Qué hacía en la Universidad durante sus primeros años, antes de tener que salvarla de la incompetencia de sus superiores? ¿Cómo pasó de ser un estudiante mediocre a chambelán, entre otros (lista interminable, por cierto) cargos? ¿Cómo nace HEX? ¿Cuál fue su relación con Victor Tugelbend en sus años mozos en la Universidad antes de que éste se marchara a hacer cine?

Drumknott

El secretario jefe, asistente personal y escalofriante mano derecha de Lord Vetinari. Un tipo que provoca sentimientos encontrados. Auténtico libro cerrado a cal y canto, obviamente modelado a imagen y semejanza de su jefe, y que no obstante resulta increíblemente seductor. Mirad, cuando Vetinari hace una pregunta, suele dar dos opciones, y ninguna de ellas suele ser realmente una opción, aunque creamos que sí. El cénit de esta forma de manipulación la leemos en las primeras páginas de Going Postal. Drumknott, sin embargo, suele tener una respuesta diferente, una tercera vía, un camino alternativo para sobrevivir a Vetinari y hacerlo con la elegancia de quien ha aprendido mucho de diplomacia.

Lance-Constable A.E Pessimal

Aparece en Thud!, de nuevo íntimamente relacionado con Vetinari. Se le designa la difícil tarea de llevar a cabo una especie de consultoría independiente (¡ja!) sobre la Guardia de Ankh-Morpork. Un tipo pequeñito, enclenque, con zapatos tan limpios que no parecen ensuciarse nunca, y que resulta ser una caja de sorpresas. Hay pocas veces en que vemos a Vetinari sorprendido por algo... el señor Pessimal lo consigue, con un arrebato de valor (o de locura transitoria, cualquier término valdría) que le confieren una personalidad realmente interesante. Creo, ahora que lo pienso mejor, que él y Drumknott son personajes bastante parecidos en el fondo.

Albert

Aunque la subserie de la Muerte siempre lo tiene a él como secundario de lujo, ¿qué me decís de una buena historia sobre sus años previos a la fundación de la Universidad Invisible? ¿Cómo era Ankh-Morpork en los años previos a la cientficiación de la magia? Durante las novelas de la Muerte, especialmente Papá Puerco, Mort y Soul Music leemos bastante sobre Albert, pero aún así siempre tuve la sensación de que era un personaje que podía haber dado mucho más de sí. Sobre sus caracterizaciones, en el videojuego Mundodisco II vi la mejor caracterización que se ha hecho de Albert. Y no se parece mucho a las que han venido después.

Me dejo muchos: trolls, enanos, vampiros, Teatime, Carcer... ¿cuáles son vuestros candidatos?

Por qué confiar en Disney (III de IV)




Veamos, en esta tercera entrega de la serie de posts optimistas sobre la adaptación de Mort, cómo la factoría Disney ha tratado la cuestión de la muerte. A nadie con algo de edad y un poco de memoria se nos escapa que los clásicos tenían en general ese tono, colorido y simbología típicos del folclore europeo. Y la oscuridad y la madurez estaba presente. Eran historias épicas y cuentos de hadas no necesariamente gentiles, en los que la naturaleza perversa del ser humano se dibujaba en la pantalla con mucho acierto y muy poco pudor. No entraré en qué es lo que consideramos un clásico, puesto que entraríamos en debates en los que tendríamos que tener en cuenta fechas, contexto, alcance de la obra, y muchas otros factores que aquí obviamente obviaré.

El porqué de este post lo podemos encontrar en el miedo general que nos provoca la idea de que Disney suavice ad nauseam el tema principal de Mort: la muerte. No sólo por ser la Muerte el protagonista principal, ni porque toda la obra esté revestida con la oscuridad propia de la cuestión que trata, ni siquiera porque el concepto de morirse es utilizado en Mort para deslizar situl pero despiadadamente cuestiones trascendentales y con mucha enjundia, como la justicia, el honor, la lealtad y, cómo no, el amor. Ni tan siquiera por los rumores que apuntan a que en esta hipotética adaptación se contempla la posibilidad de que la Muerte sea el antagonista de la película, algo totalmente ridículo, inadmisible, y que espero que sea un hoax en toda regla. Es porque queremos una adaptación animada a la altura, que pueda ser disfrutada tanto por una audiencia joven como por espectadores adultos, y porque tenemos ejemplos a mansalva de obras de arte en las que esta dualidad está presente con acierto. Sólo hay que hacer el esfuerzo y ser respetuoso con lo que se adapta.

Volvamos al optimismo: si echamos la vista atrás podremos apreciar en la factoría Disney la sorprendente capacidad de abordar cuestiones delicadísimas como la muerte con una alegría impropia del Disney que hoy conocemos. Vamos a ver un puñadito de ejemplos más que evidentes, en los que la muerte fue tratada con la solemnidad y la importancia que tocaba, y tuvo un efecto innegable en el devenir del argumento y el desarrollo de los protagonistas que, afortunados ellos, siguieron vivos.

Bambi

La dolorosamente bella escena de la muerte de la madre de Bambi fue sin duda uno de los grandes hitos del cine de animación de mediados del siglo pasado. Lógicamente, ha llovido mucho desde entonces, pero leyendo comentarios de los vídeos, análisis y retroanálisis de la película, y reportajes en webs especializadas, uno no puede dejar de pensar en que la presencia fatal de la muerte, en esta película, empuja al espectador a una serie de reflexiones a las que nunca habría podido llegar sin la bofetada que supone ver cómo el cazador hace lo que hace.


El Rey León

En otra gran escena del cine de animación, llegamos a muerte de Mufasa, también enmarcada en la lucha por salvar la vida de un hijo. Si bien es una escena mucho más elaborada, con la introducción de animación 3D en un estado bastante embrionario, no es menos cierto que es una película rodada casi 40 años después que Bambi. De las que más recuerdo de mi niñez. Como curiosidad, existe un enorme paralelismo entre cómo la muerte constituye en El Rey León el elemento argumental principal, al igual que la lucha por el poder, la traición y la búsqueda de justicia de un príncipe. Esto hace de esta película una reinterpretación del clásico shakespeariano Hamlet, lógicamente, con el sello Disney, pero bastante menos almibarado de lo que cabría esperar.


La Bella y la Bestia

En esta película, la muerte no es tan conmovedora en absoluto, yo incluso diría que alivia al espectador. Es el pesado de Gastón el que, tras una pelea con Bestia, termina desplomándose víctima de su propia estupidez y su ambición. Es una película en la que difícilmente uno termina sintiendo simpatías por Bella (hablo por mí, pero es que...). Y es curiosa la imagen de una flor que va perdiendo pétalos a medida que la vida de Bestia se va apagando... muy parecida a la imagen de un reloj de arena que va escupiendo los últimos granos de vida antes de la muerte de un habitante del Disco.

El Jorobado de Notre Dame

También tenemos otro ejemplo de muerte en una de las grandes incomprendidas de la factoría Disney. También es el malo de la película (Frollo) el que, en la batalla final, muere y nos libra de su incomodísima y, en este caso, pedante presencia. Es una escena fría, gótica, con una persecución alrededor de un castillo en una noche tormentosa, y con una gárgola que súbitamente cobra vida (algo que no debería sorprender a los que nos gusta el Mundodisco). En el vídeo podéis escuchar cómo este maniático religioso pronuncia estas palabras antes de caer: "He shall smite the wicked and plunge them into the fiery pit", una adaptación de Isaías (11:4). Aquí hago un inciso personal. Mi apego a las religiones es, digamos, escaso, y no soy en absoluto conocedor de lo que se dice en la Biblia o el Corán. Pero después de leer cosas como ésta, empiezo a entender ciertas cosas sobre las religiones.
But with righteousness shall he judge the poor, and reprove with equity for the meek of the earth: and he shall smite the earth with the rod of his mouth, and with the breath of his lips shall he slay the wicked.
Volviendo a la peli, Frollo es un personaje terrible, que asesinó a la madre de Quasimodo 20 años antes de la época en la que la película está ambientada, y también intentó ahogar al bebé, algo que no consiguió y por lo que tuvo que pagar. En fin, como digo, una película maltratada por todo el mundo, como ya comenté en el anterior post, y que creo que mereció un mejor trato tanto por parte de la crítica como en taquilla.

Hemos visto que no es imposible que Disney haga algo decente con temas adultos de por medio. No es probable, pero tampoco imposible. Hay muchísimos más ejemplos de otros temas oscuros... pero no es menos cierto que en la mayoría de los casos las aristas se pulen y liman muy bien, no vaya a ser que nos cortemos con ellas.

Hasta la próxima dosis de optimismo infundado, queridos lectores :)

La culturómica del Mundodisco



Feliz Año :-)

A mediados de Diciembre del ya lejano año 2010, investigadores de Google publicaron en la revista Science un artículo que supone una revolución en el estudio y el aprendizaje de la cultura humana.

Por ponerlo de forma simple. Google afirma haber digitalizado aproximadamente el 4% de los libros que se han publicado de toda la historia, y se ha centrado en el periodo que va desde 1800 al año 2000. Han comparado esto al descubrimiento del genoma cultural del hombre, y lo han bautizado como culturómica (es decir, la aplicación de enormes cantidades de información al estudio de tendencias histórico-culturales).

El significado de esto es colosal, y desde hace unas dos semanas la gente se ha venido pronunciando desde casi todos los ámbitos (educación, ciencias sociales, humanidades, historia, periodismo...), ya que este corpus es sin duda la mayor fuente de referencia a la que jamás habríamos podido acceder. Está en un puñado de idiomas, y afortunadamente, el español es uno de ellos. El número de trabajos recogidos en Google Ngrams (que así es como se llama la criatura) es 100 veces mayor que en el CORDE o el CREA, los corpus en español más grandes... hasta ahora.

¿Que por qué pongo esto aquí, en LTdA? Dejadme compartir con vosotros algunos datos interesantes sobre la ocurrencia de nuestro autor favorito y algunas palabras clave. ¡Veréis qué divertido!

El primer dato que he introducido ha sido ver la ocurrencia de Pratchett y del Mundodisco en la segunda mitad del s. XX. Como era de esperar, las ocurrencias empiezan a darse a partir de 1983, fecha de la publicación de la primera novela del Mundodisco. Sin embargo, si prestamos atención, veremos que la figura de Pratchett ha sido recogida en publicaciones de, por ejemplo, 1975. Esto indica que, o bien existe un error en el proceso de digitalización (Google ha admitido que ha habido errores con algunas fechas), o que realmente lo que Pratchett escribió antes de El Color de la Magia tuvo una repercusión más importante de lo que cabría esperar.

Aquí llega uno de los grandes problemas de la desambiguación que tan de cabeza trae a los lingüistas. He querido hacer una comprativa entre las sagas más importantes hasta el año 2000 en el Mundodisco (Rincewind, brujas y muerte), pero como Death no es un nombre propio, los resultados no eran fiables, así que sólo he comparado a Rincewind con Yaya Ceravieja, y gana el mago inepto en apariciones y referencias de forma abrumadora.

Si comparamos a Pratchett con Douglas Adams y Tolkien, vemos una evidente diferencia entre el creador de la Tierra Media y los otros dos autores. Sin embargo, es interesante comprobar cómo la (pequeña) diferencia en cuanto a menciones y referencias que existe entre Adams y Pratchett se va reduciendo a medida que nos acercamos al nuevo milenio. Apostaría a que si el corpus llegara hasta 2010 la diferencia sería aún más pequeña e, incluso, Pratchett estaría por encima.

Y, finalmente, los magos más famosos de la literatura fantástica (y, mal que nos pese a muchos, también del celuloide), se enfrentan en Google Ngrams para que saquemos unas conclusiones más que significativas. Gandalf sigue siendo el rey absoluto de los magos de la literatura fantástica, pero ¡ojo!, su popularidad decae a finales del siglo XX. Que se estabilizara en los últimos años de la década de los 90 puede tener mucho que ver con la inminente llegada de la trilogía de Peter Jackson. Este descenso coincide con la creciente popularidad de dos fenómenos como Rincewind y Harry Potter, con algo de ventaja para nuestro echicero favorito.

Como veis, este nuevo juguete tiene una cantidad de aplicaciones infinita, y lo que hemos hecho en este post ha sido solamente juguetear un poco con él.
 
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